Cerebro al Desnudo | Book Session #3

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Cerebro al desnudo: Fernando González explica por qué pensamos y actuamos como lo hacemos | Book Session #3

¿Por qué pensamos como pensamos? ¿De dónde vienen nuestros patrones de conducta? ¿Por qué repetimos comportamientos incluso cuando sabemos que no nos benefician? Estas son algunas de las preguntas que protagonizan la tercera edición de las Book Sessions de Wake Up, una conversación con el psicólogo conductista Fernando González, entrevistado por Álex Guerra en Cerebro al desnudo.

A lo largo de esta conversación, Fernando González propone observar nuestra mente y nuestro comportamiento desde una perspectiva diferente. En lugar de clasificar nuestras conductas simplemente como buenas o malas, plantea una pregunta fundamental: ¿por qué están ahí y qué función cumplen?

Metacognición, pensamientos recurrentes, atención, aprendizaje, infancia, hábitos, recaídas y aceptación son algunos de los grandes temas de una Book Session que busca comprender por qué somos como somos y, sobre todo, hasta qué punto podemos cambiar.

¿Por qué pensamos como pensamos?

Uno de los primeros conceptos que aparecen en Cerebro al desnudo es la metacognición: nuestra capacidad para observar y comprender nuestros propios procesos mentales.

Pero Fernando González propone ir un paso más allá. No se trata únicamente de ser conscientes de lo que estamos pensando, sino de preguntarnos de dónde procede ese pensamiento y qué razonamiento existe detrás de él.

A lo largo de nuestra vida vamos construyendo determinadas reglas sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre el mundo. Experiencias, aprendizajes, valores y creencias terminan formando una especie de mapa desde el que interpretamos lo que nos ocurre.

El problema aparece cuando esas interpretaciones dejan de ser percibidas como una posibilidad y se convierten en verdades absolutas.

«Yo soy así».

«No sirvo para esto».

«Siempre me ocurre lo mismo».

«No puedo cambiar».

Comprender de dónde proceden estas conclusiones puede ayudarnos a descubrir que muchas de las ideas que tenemos sobre nosotros mismos no son necesariamente una descripción definitiva de quiénes somos.

Las reglas que construyen nuestra realidad

Durante la entrevista, Fernando González explica cómo nuestros razonamientos se construyen a partir de hechos y reglas que hemos aprendido previamente.

Estas reglas forman parte de nuestro modelo del mundo y condicionan la manera en la que interpretamos aquello que sucede a nuestro alrededor.

Dos personas pueden enfrentarse a una misma situación y experimentarla de maneras completamente diferentes porque no parten de las mismas experiencias, aprendizajes o reglas internas.

Por eso, cuando queremos comprender verdaderamente a otra persona, Fernando propone no atacar directamente sus conclusiones, sino intentar descubrir el razonamiento que existe detrás de ellas.

Una de las herramientas más sencillas para hacerlo es también una de las más poderosas: preguntar «¿por qué?».

¿Por qué piensas eso? ¿Qué te lleva a interpretar esta situación de esa manera? ¿Qué experiencias han construido esa conclusión?

Comprender las reglas desde las que una persona interpreta la realidad puede permitirnos entender mejor su comportamiento y también revisar nuestras propias conclusiones.

¿Por qué repetimos conductas que nos hacen daño?

Uno de los grandes ejes de esta tercera Book Session es la funcionalidad de la conducta.

Habitualmente observamos determinados comportamientos y rápidamente los clasificamos como positivos o negativos. Sin embargo, desde la perspectiva que plantea Fernando González, para comprender una conducta debemos preguntarnos primero qué función está cumpliendo.

¿Qué obtiene una persona cuando se comporta de una determinada manera?

¿Qué necesidad está resolviendo?

¿Qué ocurre inmediatamente después para que su cerebro aprenda que merece la pena repetir ese comportamiento?

Una conducta puede mantenerse porque proporciona atención, seguridad, conexión, alivio o una reducción momentánea de una sensación desagradable. Aunque posteriormente tenga consecuencias negativas, existe algún elemento que está favoreciendo su repetición.

Esta mirada cambia la pregunta. En lugar de limitarnos a pensar «¿por qué hago algo que sé que me hace daño?», podemos empezar a preguntarnos «¿qué función está cumpliendo este comportamiento para que continúe repitiéndolo?».

Cómo aprende nuestro cerebro a repetir comportamientos

Fernando González explica durante la conversación cómo una conducta puede terminar convirtiéndose en un patrón repetitivo.

Cuando aparece una necesidad o una situación que rompe nuestro equilibrio, se genera una activación que nos impulsa a actuar. Si esa conducta consigue resolver de alguna manera aquello que está ocurriendo y aparece una consecuencia gratificante, aumenta la probabilidad de que volvamos a utilizarla en circunstancias similares.

La repetición fortalece progresivamente ese aprendizaje.

De esta manera, muchos comportamientos que realizamos casi automáticamente en la actualidad pueden haber comenzado como respuestas que, en algún momento, tuvieron sentido o cumplieron una determinada función.

Comprender este proceso permite mirar nuestros hábitos desde otra perspectiva.

Quizá la pregunta no sea únicamente por qué hacemos algo, sino qué aprendió nuestro cerebro para considerar que esa era una respuesta útil.

La infancia y el origen de nuestros patrones

La infancia ocupa también un lugar importante dentro de Cerebro al desnudo.

Durante nuestros primeros años de vida observamos constantemente el entorno. Dependemos de otras personas para sobrevivir, necesitamos atención y comenzamos a descubrir qué comportamientos generan determinadas respuestas en quienes nos rodean.

Cada experiencia va aportando información sobre cómo funciona el mundo, cómo funcionan los demás y cómo debemos comportarnos dentro de él.

Poco a poco construimos patrones que pueden acompañarnos durante muchos años.

Esto abre una de las grandes preguntas de la conversación:

Si muchos de nuestros patrones comenzaron a construirse durante la infancia, ¿estamos condenados a repetirlos durante toda nuestra vida?

La respuesta que plantea Fernando González es que el cambio es posible. Haber aprendido una determinada manera de responder no significa que no podamos aprender otra.

¿Es necesario volver al pasado para cambiar?

Cuando hablamos de patrones adquiridos durante la infancia, es habitual pensar que para modificarlos debemos regresar necesariamente al origen y comprender cada experiencia que los produjo.

Sin embargo, Fernando González plantea durante la Book Session otra posibilidad.

Comprender nuestro pasado puede aportar información, pero si queremos transformar una conducta también podemos trabajar desde aquello que está ocurriendo ahora y desde aquello que queremos construir en el futuro.

¿Qué comportamiento queremos modificar?

¿En qué situaciones aparece?

¿Qué podemos hacer de manera diferente la próxima vez?

¿Qué ocurre cuando intentamos cambiarlo?

El cambio se convierte así en un proceso de aprendizaje. No se trata únicamente de comprender por qué somos como somos, sino de empezar a practicar nuevas formas de responder.

El error y las recaídas forman parte del cambio

Uno de los puntos especialmente interesantes de la conversación entre Fernando González y Álex Guerra es la manera de entender los errores y las recaídas.

Cuando una persona intenta cambiar un hábito o un patrón y vuelve a repetirlo, es habitual interpretar esa recaída como un fracaso.

Pero desde el aprendizaje puede convertirse en información.

Una conducta puede estar relacionada con numerosas situaciones, emociones, contextos o estímulos diferentes. Algunos son evidentes y otros pueden permanecer ocultos hasta que volvemos a encontrarnos con ellos.

Por eso, cuando aparece una recaída, la pregunta puede cambiar.

En lugar de pensar «he vuelto a fallar», podemos preguntarnos:

¿Qué ha ocurrido esta vez?

¿Qué situación ha activado nuevamente esta conducta?

¿Qué puedo aprender de lo sucedido para responder de otra manera cuando vuelva a ocurrir?

El error deja entonces de ser únicamente algo que debemos evitar y se convierte en una oportunidad para descubrir información que todavía no conocíamos sobre nuestro propio comportamiento.

¿Por qué no podemos dejar de pensar en algo?

Los pensamientos recurrentes y la rumiación ocupan otro de los grandes bloques de Cerebro al desnudo.

Todos hemos experimentado alguna vez esa sensación de tener un pensamiento que vuelve constantemente. Cuanto más intentamos apartarlo, más presente parece estar.

Fernando González plantea que el problema no tiene por qué encontrarse únicamente en la aparición del pensamiento, sino en la atención que terminamos dedicándole.

Intentar eliminarlo constantemente, luchar contra él o buscar continuamente una distracción puede no solucionar aquello que está ocurriendo.

La alternativa consiste en aprender a permitir que el pensamiento aparezca sin convertirlo necesariamente en el centro de nuestra experiencia.

Durante la conversación, Fernando utiliza un ejercicio sencillo para explicarlo: observar una vela durante unos minutos.

Mientras mantenemos nuestra atención en ella aparecerán inevitablemente pensamientos. El objetivo no es impedir que aparezcan, sino reconocerlos y volver a dirigir nuestra atención hacia la vela.

El pensamiento puede estar presente sin que necesariamente tengamos que permanecer atrapados en él.

El poder de nuestra atención

La atención atraviesa buena parte de las ideas desarrolladas durante esta tercera Book Session.

Aquello a lo que prestamos atención adquiere una presencia especialmente importante dentro de nuestra experiencia.

Por eso, aprender a dirigir nuestra atención puede convertirse en una herramienta fundamental para relacionarnos de una manera diferente con nuestros pensamientos.

No podemos controlar cada pensamiento que aparece en nuestra mente, pero sí podemos aprender progresivamente a modificar la relación que establecemos con ellos.

Esta diferencia resulta especialmente importante cuando hablamos de pensamientos recurrentes.

El objetivo no siempre tiene que ser conseguir que un pensamiento desaparezca. En determinadas ocasiones puede ser mucho más útil aprender a continuar con aquello que estamos haciendo aunque el pensamiento siga presente.

Los pensamientos limitantes y la manera en la que nos definimos

«Soy torpe».

«No sirvo para aprender inglés».

«No soy capaz de hacer esto».

A lo largo de nuestra vida podemos construir numerosas conclusiones sobre nosotros mismos que terminan condicionando aquello que creemos posible.

Durante la conversación, Fernando González diferencia entre conceptualizar y contextualizar.

Cuando decimos «no sirvo para el inglés», estamos convirtiendo determinadas experiencias en una definición sobre quiénes somos.

Pero esa misma situación podría formularse de otra manera:

«Todavía no he encontrado una forma de aprender inglés que funcione para mí».

La primera afirmación parece describir una característica permanente de nuestra identidad. La segunda describe una situación que puede cambiar.

Transformar la manera en la que interpretamos aquello que nos ocurre puede abrir nuevas posibilidades de aprendizaje.

Aceptar no significa resignarse

Hacia el final de Cerebro al desnudo, Álex Guerra pregunta a Fernando González cuál ha sido uno de los aprendizajes que realmente ha cambiado su vida.

Su respuesta gira alrededor de un concepto fundamental: la aceptación.

Fernando comparte una experiencia profesional que le obligó a atravesar un proceso de duelo y que terminó modificando su manera de comprender aquello que podemos y no podemos controlar.

Aceptar no significa resignarse.

Tampoco significa dejar de perseguir nuestros objetivos o asumir que nada puede cambiar.

Aceptar significa reconocer aquello que no depende de nosotros y dirigir nuestros esfuerzos hacia aquello sobre lo que sí podemos actuar.

Fernando resume esta idea mediante una frase que también utiliza en su trabajo con deportistas:

«Sal a ganar, acepta perder».

Porque cuando somos incapaces de aceptar la posibilidad de perder, podemos terminar dejando de jugar para ganar y comenzar a jugar únicamente para evitar la derrota.

¿Qué podemos controlar realmente?

Durante la entrevista aparece una distinción especialmente útil para comprender la aceptación.

En cualquier situación existen elementos relacionados con nosotros mismos, con otras personas y con el entorno.

Nuestro margen de actuación directa se encuentra principalmente en aquello que nosotros hacemos.

Podemos intentar modificar nuestras decisiones, nuestras respuestas y nuestro comportamiento, pero no podemos controlar completamente las decisiones de otras personas ni todo aquello que sucede a nuestro alrededor.

Gran parte de nuestra frustración puede aparecer precisamente cuando dedicamos nuestra energía a intentar controlar aquello que no depende de nosotros.

De esta reflexión surge una de las ideas centrales de la conversación: en ocasiones intentamos cambiar aquello que necesitamos aceptar y aceptamos aquello que realmente podríamos intentar cambiar.

¿Qué necesitamos para cambiar?

Después de analizar cómo se construyen nuestros patrones y cómo podemos comenzar a modificarlos, la conversación llega inevitablemente a una última pregunta: ¿qué necesita realmente una persona para cambiar?

Fernando González destaca varios elementos fundamentales.

El primero es tener un propósito, algo hacia lo que dirigir nuestra conducta y que dé sentido al esfuerzo que implica cualquier proceso de cambio.

El segundo es creer en el proceso y en nuestra capacidad para avanzar.

Y el tercero es contar con apoyo social.

Cambiar no significa avanzar constantemente sin dificultades. Durante el proceso aparecerán errores, recaídas y momentos en los que necesitaremos apoyarnos en otras personas.

Comprenderlo también forma parte del aprendizaje.

Cerebro al desnudo: comprender nuestra conducta para poder cambiarla

A lo largo de esta tercera Book Session, Fernando González propone mirar nuestra mente y nuestro comportamiento evitando las explicaciones demasiado simples.

La conversación plantea algunas preguntas fundamentales:

  • ¿De dónde vienen nuestros pensamientos?

  • ¿Por qué repetimos determinados patrones?

  • ¿Qué función cumplen nuestras conductas?

  • ¿Cómo influye nuestra infancia en aquello que hacemos hoy?

  • ¿Podemos cambiar comportamientos aprendidos durante años?

  • ¿Qué podemos aprender de una recaída?

  • ¿Por qué algunos pensamientos consiguen atraparnos?

  • ¿Podemos aprender a dirigir nuestra atención?

  • ¿Cómo construimos pensamientos limitantes sobre nosotros mismos?

  • ¿Qué significa realmente aceptar?

  • ¿Qué podemos controlar y qué necesitamos aprender a soltar?

  • ¿Qué necesitamos para cambiar?

Más que ofrecer fórmulas rápidas, Cerebro al desnudo invita a comprender los mecanismos que existen detrás de nuestra manera de pensar y actuar.

Porque conocer por qué una conducta aparece, qué función cumple y qué la mantiene puede ser el primer paso para empezar a relacionarnos con ella de una manera diferente.

Wake Up Book Sessions: conversaciones para comprendernos mejor

Las Book Sessions de Wake Up nacen como un espacio dedicado a autores, libros e ideas capaces de abrir nuevas perspectivas sobre algunas de las grandes preguntas relacionadas con el ser humano.

Más allá de presentar una obra, cada encuentro busca generar una conversación en profundidad alrededor de los temas, experiencias y reflexiones que plantea.

En esta tercera Book Session, Fernando González y Álex Guerra se adentran en el funcionamiento de nuestros pensamientos y nuestra conducta para explorar por qué repetimos determinados patrones, cómo aprendemos, qué papel desempeña nuestra atención y hasta qué punto podemos transformar aquello que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida.

Una conversación que, bajo el título Cerebro al desnudo, nos propone dejar de preguntarnos únicamente qué nos ocurre para comenzar a hacernos una pregunta quizá mucho más interesante: por qué ocurre.

No te creas lo que acabas de ver, piensa por ti mismo y despierta.


Wake Up!

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