En Wake Up creemos que los proyectos verdaderamente transformadores no nacen desde la estrategia, sino desde el alma.
Nacen de un lugar honesto. Humano.
De una intención que no busca convencer, sino acompañar.
El origen: una conversación real
A veces, todo empieza así.
Sin estructura. Sin plan.
Solo una conversación.
Este proyecto nació de un encuentro entre Rocío Martín, directora general de la Fundación Kike Osborne, y Álex Guerra, fundador de Wake Up Platform.
No se hablaba de un vídeo como objetivo en sí mismo.
Se hablaba de vida.
De lo que significa sostener. De lo que implica acompañar a un hijo con discapacidad. De la carga emocional —muchas veces invisible— que atraviesan tantas familias, especialmente en etapas como la adolescencia.
Y, dentro de esa conversación, Rocío también mencionó una posibilidad concreta:
crear un vídeo que pudiera ayudar de verdad a la fundación mpara presentarlo a los Premios Inocente
A partir de ahí, junto con Fabiola Martínez, presidenta de la fundación, y Patricia Rodríguez, directora de comunicación, la idea fue tomando forma.
Hasta convertirse en algo claro:
abrir una ventana.

Abrir una ventana a lo que no se ve
La intención desde el inicio fue sencilla y profunda a la vez:
Mostrar lo que muchas veces no se muestra.
Nombrar lo que muchas veces se calla.
Acercar a las personas a una realidad que existe… pero que no siempre se ve.
Una realidad hecha de entrega.
De amor.
Pero también de cansancio, de miedo y de soledad.
Dar espacio a lo emocional.
A lo humano.
A lo que ocurre cuando nadie mira.

De la intención a la acción
Cuando hay verdad, las cosas se ordenan.
Y lo que comienza como una conversación, en cuestión de días se convierte en acción.
En este caso, en un vídeo creado para ayudar a miles de personas.
Este proyecto, impulsado dentro de la Fundación Inocente, Inocente, tiene un propósito claro: hacer posible una comunidad virtual de apoyo emocional y formación para estas familias.
Un lugar donde no sentirse solos.
Donde compartir sin juicio.
Donde sostenerse.
Desde Wake Up nos involucramos de forma completamente desinteresada. No como un proyecto más, sino como una extensión natural de lo que somos desarrollando la Idea, el Guión, la Narrativa, el Rodaje y Producción
Todo al servicio de algo mayor.
El proyecto ha sido dirigido y producido y Editado por Álex Guerra, en coherencia con una forma de entender la creación: utilizar el contenido como una herramienta de conciencia.
La implicación fue total.
Hasta convertir su propia casa en el espacio de rodaje.
Porque cuando lo que se quiere contar es real, el espacio también necesita serlo.
Y en ese mismo espíritu de entrega, la participación de Conchita fue profundamente generosa. Como compositora y cantautora, decidió poner su arte, su música, su tiempo y su presencia al servicio del proyecto, sumándose a una intención común: acompañar, emocionar y dar visibilidad a quienes más lo necesitan.

Dar voz a lo invisible
Este proyecto no nace para mostrar.
Nace para reconocer.
Reconocer a quienes sostienen la vida de otros cada día.
A quienes cuidan sin descanso.
A quienes muchas veces lo hacen en silencio.
Personas que han aprendido a ser fuertes…
pero que también necesitan ser sostenidas.
Aquí no hay personajes.
Hay verdad.
Y esa verdad merece ser vista.
Escuchada.
Acompañada.

El sentido de lo que hacemos
En Wake Up no buscamos hacer contenidos.
Buscamos abrir espacios de conciencia.
Espacios donde lo humano tenga lugar.
Donde lo real no necesite adornos.
Porque cuando el propósito es auténtico, no hay cálculo.
Hay presencia.
Hay escucha.
Hay una intención clara de acercar a las personas entre sí.
Una invitación
Hoy, ese gesto puede ir un paso más allá.
Porque este proyecto necesita algo muy simple… y muy poderoso:
personas.
Personas que quieran sostener esto.
Personas que sientan que pueden aportar, aunque sea con un pequeño gesto.
El proyecto, amadrinado por Conchita, necesita alcanzar 3.000 votos para poder seguir adelante y hacer realidad esta comunidad de acompañamiento.
Cada voto cuenta.
Cada gesto suma.
Cada persona importa.
Puedes apoyar aquí:
https://fundacioninocente.org/premios-inocente/conchita-206
Y si algo de esto te ha resonado, compártelo.
Cuando ayudar es tan sencillo
A veces no sabemos cómo ayudar.
Pensamos que tiene que ser algo grande.
Algo complejo.
Pero otras veces, la vida nos lo pone delante de una forma muy clara.
Y solo nos pide una cosa:
estar.
Esta es una de esas veces.

