Almudena Cid: cómo volver a empezar cuando la vida te pone del revés
Hay momentos en los que todo lo que parecía sostenernos deja de hacerlo. Un cambio profesional, una pérdida o una crisis personal pueden llevarnos a preguntarnos quiénes somos y cómo seguir adelante.
Durante un encuentro en Marruecos, en el viaje Maktub: Cartas al Desierto, Almudena Cid comparte una experiencia que conecta con esas preguntas. La gimnasta y actriz española habla de exigencia, identidad y dolor, pero también de los recursos que encontró para reconstruirse.
Su historia invita a mirar más allá de los resultados: reconocer lo que hemos aprendido, prestar atención a lo que sentimos y descubrir qué podemos hacer cuando todavía no sabemos cómo continuar.
Cuando tu valor depende de los resultados
Almudena recuerda que, en sus primeras competiciones, su objetivo era hacer bien el ejercicio y recibir la aprobación de su entrenadora. La posibilidad de disfrutar quedaba en segundo plano.
Esa necesidad de demostrar puede resultar familiar también fuera del deporte. A veces medimos nuestro valor por el trabajo que hacemos, los objetivos que alcanzamos o el reconocimiento que recibimos. Podemos conseguir mucho y seguir sintiendo que no es suficiente.
En su relato aparece una medalla de cartón que le entregaron después de los Juegos Olímpicos de Atlanta. Lo que inicialmente vivió con vergüenza adquirió otro significado con el tiempo. Le permitió reflexionar sobre el esfuerzo que había detrás de un resultado y sobre cómo cambiaba la valoración externa de una misma actuación.
La pregunta que plantea va más allá de una competición: ¿desde dónde estamos midiendo nuestro éxito?
Buscar un entorno en el que puedas crecer
Otra parte importante de su historia es la decisión de trasladarse a Barcelona para continuar su carrera deportiva.
Almudena explica que durante un tiempo interpretó aquel movimiento como una huida. Más adelante pudo verlo como la búsqueda de un lugar adecuado: un entorno que comprendiera la evolución de su cuerpo, su experiencia y sus nuevos objetivos.
Esta reflexión abre una posibilidad para quien siente que necesita un cambio. Antes de concluir que no tiene capacidad para seguir, puede preguntarse si el contexto en el que está le permite desarrollarse.
En su caso, encontrar otra forma de trabajar fue parte de la construcción de un camino propio.
¿Quién eres cuando termina una etapa?
La retirada deportiva supuso dejar un espacio en el que Almudena había mostrado durante años su fuerza, sus dudas y su valía.
El tapiz había sido una parte central de su identidad. Al abandonarlo, apareció una pregunta: ¿qué quedaba de ella fuera de la gimnasia?
Con el tiempo reconoció que muchas de las cualidades desarrolladas en el deporte seguían presentes. La creatividad, por ejemplo, podía expresarse también mediante la escritura y la interpretación.
La gimnasia le había permitido descubrir algo sobre sí misma que podía llevar a otros ámbitos. Una etapa podía terminar sin que desaparecieran los recursos construidos durante ella.
Cómo volver a empezar después de una crisis personal
Almudena también cuenta que atravesó un periodo oscuro a los 41 años. Después de haber competido con lesiones y haber afrontado situaciones de enorme exigencia, había llegado a sentirse casi invencible.
Aquella crisis la colocó ante un dolor diferente. Para explicarlo, utiliza los aparatos de la gimnasia rítmica como metáforas de lo que fue aprendiendo.
La pelota: reconocer lo que está ocurriendo
La pelota representa para ella la posibilidad de integrar una experiencia difícil. Sentirla, observarla y encontrar una forma de expresarla.
En ese proceso, la escritura tuvo un papel importante. Almudena cuenta que le ayudó a ordenar su historia y a revisar experiencias y relaciones desde otra perspectiva.
La cinta: dar un paso aunque no tengas todas las respuestas
La cinta necesita movimiento para dibujar formas en el aire. Almudena relaciona esa imagen con una frase que se dirigió durante su crisis: «Muévete aunque no sepas cómo».
Continuar con el teatro la puso en contacto con compañeros, conversaciones y momentos que aliviaban parte de su dolor. Su relato muestra cómo una actividad y el vínculo con otras personas fueron importantes en su proceso.
Las mazas: ampliar la mirada hacia el apoyo
Al hablar de las mazas, recuerda la atención que una gimnasta desarrolla para percibir lo que sucede alrededor.
Traslada esa idea a su vida: en medio del sufrimiento, había gestos de cuidado que podía pasar por alto. Reconocer a quienes la acompañaban le permitió ver recursos más allá de lo que estaba sintiendo en ese momento.
Recuperar tu valor más allá de lo que consigues
El testimonio de Almudena Cid deja una reflexión que atraviesa toda su historia: nuestras capacidades y nuestra identidad pueden seguir evolucionando cuando cambia la vida que conocíamos.
Volver a empezar puede implicar reconocer el dolor, buscar un entorno más adecuado, aceptar compañía o recuperar una forma de expresión. En su experiencia, fueron caminos que se construyeron poco a poco.
Este encuentro de Maktub, compartido por Wake Up Platform, invita a preguntarnos qué hemos aprendido de nuestras etapas anteriores y qué parte de nosotros puede ayudarnos a afrontar la siguiente.
Mira el vídeo completo y descubre cómo Almudena transforma su experiencia deportiva en una reflexión sobre el valor personal, el autoconocimiento y los nuevos comienzos.
No te creas lo que acabas de ver, piensa por ti mismo y despierta.
Wake Up!
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